Un "border analizado" como yo, disfruta de las gracias de los niños y se preocupa por su futuro, por el futuri de TODOS los niños, porque yo soy como ellos (identificación proyectiva de border acerca de su inmadurez psicológica y su espíritu joven). Y lo que más se desea para el futuro es la PAZ.
domingo, 28 de agosto de 2011
De Regreso
Estoy de regreso en Querétaro. Mañana volveré a ser un Border en Querétaro. ¿Qué me espera? Bueno, me parece que comparativamente, las cosas están mejor para la gente acá, pero no llueve como en Chiapas. Sin embargo, hay algo mojado.

En el Aeropuerto de Tuxtla
Aquí se pueden ver borders de todas partes. Ahora se escudan en la navegación por smartphone, pero se les nota. Algunos vienen de disfrutar "el turismo de avnetura", aunque en realidad, todo México ahora es turismo de aventura.
Por ejemplo "visiten Apatzingán de los Descabezados" o "Monterrey de los Quemados". No hay mucho que decir, parece que los turistas van disminuyendo. El miedo hace su tarea y quien propaga el miedo, triunfa.
Por ejemplo "visiten Apatzingán de los Descabezados" o "Monterrey de los Quemados". No hay mucho que decir, parece que los turistas van disminuyendo. El miedo hace su tarea y quien propaga el miedo, triunfa.
sábado, 27 de agosto de 2011
Aceptación
Me cuesta trabajo aceptar que soy border y que así seré y viviré hasta el resto de mis días. No soy de los "normies", pertenezco, eso sí, a una clasificación especial: la del "border analizado", pero esto no me da derecho a devaluar a los que niegan su estado fronterizo y mucho menos a sentirme superior a los psicóticos, quienes a final de cuentas, pueden resultar sabios y artistas.
Un border es escapista y debe tener un lugar para escaparse. Yo puedo ir a refugiarme con mi locura a mi casa de San Nicolás, en Chiapas. Donde la aridez queretana se olvida y da paso a una lluvia constante.
Un border como yo, se da el gusto de regalar dos parejas de gansos a una amiga y crear un estado de felicidad por ello a cuatro brujas de distintas latitudes y distintos idiomas. Incluso sentí la amistad de los gatos de la casa de mi amiga, quienes al ver a los gansos, tenían una expectativa de comida diferente.
Un border como yo, acepta cínicamente su machismo, aunque este atributo sea más bien de los neuróticos y no de quienes disfrutamos del "objeto parcial", de los que somos "polimorfos perversos". El goce que he disfrutado anoche es algo que me pudo confundir, pero en realidad me puso en condición de arraigo y de aceptación.
Un border es escapista y debe tener un lugar para escaparse. Yo puedo ir a refugiarme con mi locura a mi casa de San Nicolás, en Chiapas. Donde la aridez queretana se olvida y da paso a una lluvia constante.
Un border como yo, se da el gusto de regalar dos parejas de gansos a una amiga y crear un estado de felicidad por ello a cuatro brujas de distintas latitudes y distintos idiomas. Incluso sentí la amistad de los gatos de la casa de mi amiga, quienes al ver a los gansos, tenían una expectativa de comida diferente.
Un border como yo, acepta cínicamente su machismo, aunque este atributo sea más bien de los neuróticos y no de quienes disfrutamos del "objeto parcial", de los que somos "polimorfos perversos". El goce que he disfrutado anoche es algo que me pudo confundir, pero en realidad me puso en condición de arraigo y de aceptación.
viernes, 5 de agosto de 2011
Sufrimiento Opcional
Mi vida actualmente se encuentra alejada del sufrimiento, que es una condición realmente subjetiva, aunque claro, puede aparecer el dolor físico para reducirme a la humildad.
Santiago de Querétaro es una ciudad para gozarse y un buen lugar para vivir. Aunque es importante adaptarse y tener un "colchón" que te lo permita. Hablo de lo material y lo emocional, porque a los border nos gusta la comodidad y que no se nos provoque la impulsividad.
Me doy cuenta que en esta ciudad he tenido más contacto con neuróticos y perversos que con borders, aunque también los hay y muchos.
Me parece que necesito observar más a la gente por acá.
Santiago de Querétaro es una ciudad para gozarse y un buen lugar para vivir. Aunque es importante adaptarse y tener un "colchón" que te lo permita. Hablo de lo material y lo emocional, porque a los border nos gusta la comodidad y que no se nos provoque la impulsividad.
Me doy cuenta que en esta ciudad he tenido más contacto con neuróticos y perversos que con borders, aunque también los hay y muchos.
Me parece que necesito observar más a la gente por acá.
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